Vida Sana
¿La educación de tus hijos diezmó tus finanzas? Sé que tenías las mejores intenciones, pero cuando tomaste la decisión de poner la educación universitaria de tus hijos por encima de tus necesidades para la jubilación, pusiste en peligro a toda la familia. Sé que te estresa el hecho de estar en la ruina y en la recta final antes de jubilarte. (¡Dime que aún no te has jubilado!)
Al leer estos consejos, date cuenta de todas las veces en que dices "No, yo no puedo hacer eso". Atente a tu verdad: Crear más seguridad para la jubilación es necesario y es bueno para ti y tu familia. Mientras más puedas mantenerte a ti mismo, menos tendrás que depender de tus hijos adultos.
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• Evita tocar tu Seguro Social hasta los 70. Como expliqué en "70 is the New 65", si tienes buena salud, la mejor decisión financiera que puedes tomar es posponer la solicitud de tus beneficios de jubilación hasta que cumplas los 70 años. Tu beneficio al cumplir los 70 años será entre un 24 y un 32% mayor que si lo solicitas en la edad plena de jubilación (66 o 67, según el año en que naciste). Es difícil encontrar una inversión que pueda igualar esa tasa de retorno durante un período de tres a cuatro años.
• No solicites una hipoteca revertida. Sí, es posible que puedas tomar dinero de tu vivienda ahora mediante una hipoteca revertida, pero contesta esto: Si estás en la ruina mientras aún trabajas, ¿cómo vas a pagar los gastos por la propiedad de vivienda que de todas maneras tendrás que cubrir durante la jubilación? La respuesta es la siguiente: No podrás hacerlo. Lo peor que puedes hacer es obtener una hipoteca revertida a los 60 años y descubrir después a los 70 que no cuentas con los medios para cubrir los costos. Te conviene más vender la vivienda hoy y mudarte a una más pequeña y menos costosa. Las ganancias de la venta impulsarán tus ahorros.
• Vive por debajo de tus posibilidades. Cada dólar que puedas ahorrar ahora te ayudará durante la jubilación. No me digas que no puedes permitirte ahorrar un centavo. Vende la casa ahora, no en cinco años. Deshazte de un automóvil. Examina tu presupuesto y aprovecha cada oportunidad para ahorrar $5 o $10 a la semana. Todo eso sumará.
• Habla con tus hijos. Ahora. Siempre serán tus niños, pero debes tratarlos con el respeto que todo adulto se merece. Y tus hijos merecen saber lo que está pasando. Es posible que puedan ayudarte a analizar bien tus opciones. Este es el momento de tener una conversación franca en familia sobre la viabilidad de que vivas con uno de tus hijos (o que uno de ellos viva contigo) y que cada quien ayude con los gastos. También espero que los alientes a tomar decisiones diferentes con respecto al financiamiento de los estudios universitarios de tus nietos, de manera que tus hijos puedan ahorrar para la jubilación. Eso, finalmente, puede ser una parte estupenda de tu legado. Evítales a tus hijos la angustia que estás combatiendo en este momento.
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